Lleva puesto un pullover marrón marca Calvin Klein. Mira a la jueza y a nadie más. Arruga la frente, respira raudamente y se pasa las manos por la cabeza. Agustín Raimondo está solo en la mesa de la defensa: su abogado, el reconocido Marcelo Peña, faltó a la primera audiencia de juicio oral. La situación genera algo fuera de lo común: como la víctima, Florencia Mascioli, quería evitar cruzarse con él, para garantizar ese derecho no le quedó otra opción más que escuchar la brevísima audiencia desde la sala contigua, esa en la que suelen esperar los imputados antes de entrar.
La jueza Cecilia Sanucci, en representación unipersonal del Tribunal Oral Criminal (TOC) N° 1, da inicio a la audiencia. La secretaria del Tribunal explica: “A primera hora de hoy, una persona se comunicó a la mesa de entrada del tribunal. Dijo ser o llamarse Matías y trabajar en el estudio jurídico del Dr. Peña. Dijo que estaba descompuesto y que no podría asistir, pero no tenemos constancia de eso”. Peña, un abogado con décadas de experiencia en el fuero penal, faltó sin enviar siquiera un escrito (lo terminó enviando horas después). La jueza le consulta si tiene alguna información, Raimondo cuenta que habló con su defensa ayer entre las 21 y 22 hs. Le pregunta si sabe qué pasó con la salud de su abogado, y él dice:
–No lo sé, perdón. No sé, no sé.
Alguien en la sala dice en voz baja que la notificación no es prolija. El abogado de Mascioli, Carlos Quirós, y el fiscal de juicio Juan Pablo Caniggia acuerdan con la disposición de la jueza: el inicio formal del juicio será mañana, viernes 14 de agosto, a las 10 de la mañana. Antes de irse, le habla directo al imputado:
–Esto es un dispendio judicial y el más perjudicado es usted.
Nadie quiere decirlo pero muchos lo piensan. Sobre todo la denunciante: podría tratarse de una dilación generada adrede por el acusado para evitar enfrentar el juicio oral. De “caerse” su defensor, Raimondo debería buscar uno nuevo, que a su vez tendría que poder leer la causa para defenderlo correctamente. El debate podría posponerse días, meses o años, según la disponibilidad de salas del fuero penal platense (que vive en estado de abarrotamiento). Mascioli viajó 600 kilómetros para este juicio y no puede quedarse mucho tiempo más en La Plata.
“Esperemos que no le haya pasado nada grave y esperemos también que esto no obedezca a una chicana, algo que sería poco elegante”, dijo Quirós refiriéndose al faltazo de su colega. En la puerta de un conglomerado Tribunales, militantes del Sindicato de Prensa Bonaerense (SiPreBo) realizaron una radio abierta de la que participaron activistas, dirigentes gremiales, locutores/as, periodistas y extrabajadores/as de Radio Cool, parte del multimedio que Raimondo construyó a lo largo de su carrera. Un medio que, nadie sabe bien cómo, todavía sigue funcionando (y recibiendo pauta) como si nada hubiera pasado. Como si su dueño y creador no llevara ya 10 meses preso con prisión preventiva, acusado del delito de lesiones graves calificadas contra su ex mujer y también ex empleada.
No se trata de una excepción: el SiPreBo denunció en sus intervenciones que, según el último relevamiento de condiciones laborales, la violencia de género que las trabajadoras sufren en los medios de comunicación la ejercen sobre todo jefes y directivos.






